En mucha de las empresas actuales
conviven varias generaciones trabajando, esto se vuelve un reto, un desafío y
en muchas ocasionas se transforma en dificultad para llevar adelante el
objetivo de la organización, es que en muchas empresas habitan diferentes
perfiles laborales, con sus particularidades, ellos son: Tradicionalistas
(1922-1943) Baby Boomers (1944-1960) Generación X (1961-1980) Generación Y
(1981-2000).
Cada uno de ellos vive el trabajo
de una diferente manera, a cada uno de ellos los motivan cosas diferentes, y
cada uno de ellos se ve tan diferente a las demás generaciones, que muchas
veces no comprenden “como pueden actuar de esa manera”. Estas diferencias
generacionales impactan en la comunicación, en la capacidad de integración en
los grupos en el lugar de trabajo, a veces positivamente y otras no tanto.
¿Usó máquina de escribir en su
primer trabajo? ¿Vio por TV la llegada del hombre a la luna? ¿Se acuerda de
dónde estaba cuando Kennedy fue asesinado? ¿Tuvo un Winco? Si contestó
afirmativamente, usted es un auténtico baby-boomer... (Paula Molinari)
Hoy nos referiremos a los baby
boomers, hombres y mujeres nacidos entre el 44 y el 60, personas que hoy tienen
entre unos 69 y 53 años, fueron clasificados bajo ese nombre debido a la
gran cantidad de bebés que nacieron durante el período posterior a la Segunda
Guerra Mundial, se los conoce como adictos al trabajo, llenos de energía y
con una habilidad política incomparable.
Actualmente, en la gran
proporción ocupan los puestos de mayor responsabilidad en las empresas y han
acumulado la mayor proporción de adictos al trabajo. Según los estudios muchos
de ellos alcanzaron títulos universitarios e ingresaron al mundo laboral en los
’70, demostrando gran confianza en sí mismos y con fuertes deseos de lograr
cambios en las organizaciones. Su llegada al mundo del trabajo marcó una forma
de ser y hacer.
Gracias a su formación académica,
los baby-boomers desplazaron a los técnicos de la generación anterior,
acostumbrados al respeto de la autoridad formal; siendo revolucionarios,
idealistas y competitivos. Aportaron su optimismo y ansias de cambio a las empresas,
marcando un hito en las generaciones laborales.
Se acostumbraron a trabajar en
entornos jerárquicos y competitivos, haciendo del trabajo bajo presión un estilo
inconfundible de gestión. Cuando los Baby boomers entran a la empresa buscan
crecer, y el crecimiento en la estructura vertical de las organizaciones se
asociaba a símbolos de estatus como podían ser un auto, uniforme, oficina...
Si las empresas necesitan el
compromiso de sus trabajadores, en ellos pueden encontrar a unos grandes
aliados. Los Baby Boomers perciben su
trabajo como parte de su vida y, por tanto, lo defienden con
esfuerzo, buscando dar solución a cuantos problemas puedan presentarse.
El esfuerzo, el respeto y la vinculación personal con la empresa de
los Baby Boomer son las principales características de ellos, y esto es lo que
genera productividad y resultados para ellos.
A esta generación le gusta el
reconocimiento público, que les den la oportunidad de probarse a sí mismos y su
valor, así como también los incentivos que les den status. Siempre es
importante reconocerle su compromiso, escuchar sus sugerencias, les gusta ser
tenidos en cuenta.
Así, esta legión de ambiciosos
súper héroes siempre listos para las misiones más complejas empezó a padecer
los conflictos
entre la vida laboral y personal.
Pero, si bien se quejaban (y
siguen quejándose), muchos de ellos, en su mayoría fueron incapaces de resolver
el desequilibrio. Al fin y al cabo, su identidad se basa en el trabajo y la
palabra "jubilación" no es muy apreciada por esta generación. Por lo
cual un cambio en su vida laboral, una desvinculación, la jubilación, el tener
menos que hacer, puede repercutir en una gran desmotivación y hasta una depresión.
Algunos puntos a tener en cuenta
para tratar con ellos:
·
Valorar su experiencia y dedicación
·
Pedirles consejos para los temas relacionados
con el manejo político
·
No comunicarse con ellos exclusivamente a través
de medios electrónicos, más bien organizar reuniones y usar el "cara a cara"
·
Por su experiencia y conocimiento son de mucha
utilidad a la hora de aportar ideas basadas en la experiencia.
·
Poner foco en las relaciones tanto como en los
resultados. Dedicarle tiempo a las conversaciones informales.
En muchas empresas habitan diversidades de todo tipo, también las
generacionales, y conocernos un poco más hará que entandamos un poco mejor
porqué cada uno se comporta de determinada manera. En la próxima entrega la
generación X.
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