Recursos Humanos para todos
...una forma diferente de entender las relaciones humanas en el trabajo...
Potencial Humano
sábado, 2 de enero de 2016
viernes, 3 de mayo de 2013
Dime cuándo naciste y te diré que entiendes por trabajo
En mucha de las empresas actuales
conviven varias generaciones trabajando, esto se vuelve un reto, un desafío y
en muchas ocasionas se transforma en dificultad para llevar adelante el
objetivo de la organización, es que en muchas empresas habitan diferentes
perfiles laborales, con sus particularidades, ellos son: Tradicionalistas
(1922-1943) Baby Boomers (1944-1960) Generación X (1961-1980) Generación Y
(1981-2000).
Cada uno de ellos vive el trabajo
de una diferente manera, a cada uno de ellos los motivan cosas diferentes, y
cada uno de ellos se ve tan diferente a las demás generaciones, que muchas
veces no comprenden “como pueden actuar de esa manera”. Estas diferencias
generacionales impactan en la comunicación, en la capacidad de integración en
los grupos en el lugar de trabajo, a veces positivamente y otras no tanto.
¿Usó máquina de escribir en su
primer trabajo? ¿Vio por TV la llegada del hombre a la luna? ¿Se acuerda de
dónde estaba cuando Kennedy fue asesinado? ¿Tuvo un Winco? Si contestó
afirmativamente, usted es un auténtico baby-boomer... (Paula Molinari)
Hoy nos referiremos a los baby
boomers, hombres y mujeres nacidos entre el 44 y el 60, personas que hoy tienen
entre unos 69 y 53 años, fueron clasificados bajo ese nombre debido a la
gran cantidad de bebés que nacieron durante el período posterior a la Segunda
Guerra Mundial, se los conoce como adictos al trabajo, llenos de energía y
con una habilidad política incomparable.
Actualmente, en la gran
proporción ocupan los puestos de mayor responsabilidad en las empresas y han
acumulado la mayor proporción de adictos al trabajo. Según los estudios muchos
de ellos alcanzaron títulos universitarios e ingresaron al mundo laboral en los
’70, demostrando gran confianza en sí mismos y con fuertes deseos de lograr
cambios en las organizaciones. Su llegada al mundo del trabajo marcó una forma
de ser y hacer.
Gracias a su formación académica,
los baby-boomers desplazaron a los técnicos de la generación anterior,
acostumbrados al respeto de la autoridad formal; siendo revolucionarios,
idealistas y competitivos. Aportaron su optimismo y ansias de cambio a las empresas,
marcando un hito en las generaciones laborales.
Se acostumbraron a trabajar en
entornos jerárquicos y competitivos, haciendo del trabajo bajo presión un estilo
inconfundible de gestión. Cuando los Baby boomers entran a la empresa buscan
crecer, y el crecimiento en la estructura vertical de las organizaciones se
asociaba a símbolos de estatus como podían ser un auto, uniforme, oficina...
Si las empresas necesitan el
compromiso de sus trabajadores, en ellos pueden encontrar a unos grandes
aliados. Los Baby Boomers perciben su
trabajo como parte de su vida y, por tanto, lo defienden con
esfuerzo, buscando dar solución a cuantos problemas puedan presentarse.
El esfuerzo, el respeto y la vinculación personal con la empresa de
los Baby Boomer son las principales características de ellos, y esto es lo que
genera productividad y resultados para ellos.
A esta generación le gusta el
reconocimiento público, que les den la oportunidad de probarse a sí mismos y su
valor, así como también los incentivos que les den status. Siempre es
importante reconocerle su compromiso, escuchar sus sugerencias, les gusta ser
tenidos en cuenta.
Así, esta legión de ambiciosos
súper héroes siempre listos para las misiones más complejas empezó a padecer
los conflictos
entre la vida laboral y personal.
Pero, si bien se quejaban (y
siguen quejándose), muchos de ellos, en su mayoría fueron incapaces de resolver
el desequilibrio. Al fin y al cabo, su identidad se basa en el trabajo y la
palabra "jubilación" no es muy apreciada por esta generación. Por lo
cual un cambio en su vida laboral, una desvinculación, la jubilación, el tener
menos que hacer, puede repercutir en una gran desmotivación y hasta una depresión.
Algunos puntos a tener en cuenta
para tratar con ellos:
·
Valorar su experiencia y dedicación
·
Pedirles consejos para los temas relacionados
con el manejo político
·
No comunicarse con ellos exclusivamente a través
de medios electrónicos, más bien organizar reuniones y usar el "cara a cara"
·
Por su experiencia y conocimiento son de mucha
utilidad a la hora de aportar ideas basadas en la experiencia.
·
Poner foco en las relaciones tanto como en los
resultados. Dedicarle tiempo a las conversaciones informales.
En muchas empresas habitan diversidades de todo tipo, también las
generacionales, y conocernos un poco más hará que entandamos un poco mejor
porqué cada uno se comporta de determinada manera. En la próxima entrega la
generación X.
Generación X
La segunda parte de,
dime cuando naciste y te diré que entiendes por trabajo
Hoy es el turno de la
generación X, años más, años menos, son los que tienen hoy entre 27 y 42 años,
y como los baby boomers tienen sus particularidades, tratando de entender las
diversidades que habitan dentro de una empresa la idea es conocerlos un poco
más y comprender así su desempeño general en la empresa.
¿Sabe lo que es un Atari? ¿Se descostilla de
risa con la serie Friends? ¿Una de las películas de su infancia fue ET? Si
respondió afirmativamente, usted es un auténtico miembro de la generación X,
una generación marcada por el fin de la fe en las instituciones...
Se le llama generación X a los
nacidos entre 1971 y 1985. Esta generación en su juventud fue testigo de
grandes cambios como la caída de grandes paradigmas:
la caída del Muro de Berlín, la implosión del comunismo, los despidos masivos
de los `80, las privatizaciones de los 90' entre otros.
Es la generación que comienza a
ver que no van a hacer largas carreras dentro de empresas y comienzan a buscar
un balance entre su vida personal y laboral.
En oposición a los “baby
boomers”, de quienes hablamos en la edición pasada que “vivieron para trabajar”
los X “trabajan para vivir”.
Los X son orientados
a resultados y no
lo relacionan con el tiempo de permanencia en el trabajo, no toleran mucho las
reuniones y la política colaborativa. En general buscan una relación informal,
transparente y directa con la autoridad.
Características
emocionales
Una buena parte de los miembros
de la generación X en el mundo proviene de hogares con padres separados.
Mucho más frecuente que en generaciones anteriores se han criado con uno sólo
de los padres, generalmente la madre.
Los X tienden más a apreciar su independencia y demoran mucho más que sus padres en
casarse y muchos incluso viven mucho tiempo con sus padres antes de
independizarse algo que era impensable en generaciones anteriores.
Fue la primera generación que
se crió con la ruptura verdadera del hogar tradicional. Además y es importante
resaltarlo fue la primera generación a la que no le fue mejor que a sus padres.
Sus padres tenían un promedio de tres a cuatro hijos y podían mantenerlos
cómodamente con un trabajo administrativo donde solo trabajaba el padre de
familia. En la generación X se tiene como promedio dos hijos y los dos padres
tienes que trabajar.
Las estadísticas revelan que la
soledad ha marcado la vida de buena parte de esta generación.
Sin embargo, la generación X es la más productiva en comparación con la Y con los Baby-boomers.
Sin embargo, la generación X es la más productiva en comparación con la Y con los Baby-boomers.
Diferentes a sus padres que
buscaban la estabilidad los X siempre están dispuestos a dar saltos arriesgados
para ir detrás de mejores oportunidades. Ellos están dispuestos a iniciar un
negocio propio, aunque siguen considerando el éxito como la meta de sus vidas.
El éxito no es considerado en los términos tradicionales de llegar a la cima de
la organización social. Piensan que el éxito es fundamentalmente estar
satisfecho con el tipo de vida que se lleva.
Hay quién generaliza y
considera que esta generación es la que ha vivido todo: desde la TV en blanco y
negro a los led. Ellos han jugado a la bolita, a la cuerda, pac man y Play
Station
Ellos se niegan a
pagar el alto costo de no dedicar tiempo a la familia ni a los amigos.
Por lo tanto, frente a una propuesta laboral que pueda deteriorar este balance, buscan inmediatamente la compensación (¿cuánto hay?).
Por lo tanto, frente a una propuesta laboral que pueda deteriorar este balance, buscan inmediatamente la compensación (¿cuánto hay?).
Recomendaciones para un gerente
que tenga empleados entre 27 y 42 años
·
Valorar el talento y experiencia que se puede aprender de ellos.
·
Brindarles la mayor autonomía posible.
·
Comprender la necesidad de balance laboral-familiar.
·
Cuando hable con ellos vaya rápido al punto.
·
Comunicarse con ellos a
través de la tecnología.
·
No malgastar su tiempo.
·
Alentar un contexto de trabajo, abierto e informal.
Generación Y
Hoy es el momento de referirnos a
la generación Y, jóvenes de 20 a 30 años, que están inmersos ya en el mundo del
trabajo, son lo nuevo, lo diferente, los conflictivos, para muchos que deben
trabajar con ello, porque en realidad entienden el trabajo de una manera
diferente a la que lo han entendido las generaciones anteriores, ellos quieren
imponer su manera de hacer las cosas y sus reglas.
De acuerdo o en desacuerdo, es
una realidad que les toca vivir a las organizaciones, ignorarlo no es el camino
ya que lleva al conflicto entre las partes, como en ocasiones anteriores la
propuesta es entender sus cualidades y características, para entender de la
manera que actúan.
Si bien cada persona tiene sus
particularidades, problemas, motivaciones, intereses y demás que son diferentes
entre cada uno, hablar en términos generacionales puede ayudarnos a comprender
una buena parte de la conducta y de su manera de ver el contexto, en este caso
dentro del ámbito laboral.
Hoy las empresas encuentran
problemas de todo tipo con la generación Y, falta de compromiso es una de las
más mencionadas, problemas con los horarios y puntualidad, dificultades para
que la gente trabaje horas extras, que se comprometan con la empresa o se
pongan la camiseta, y es que en gran parte la generación Y, considera que: no
es necesario hacerse desde abajo, que el trabajo es un medio para conseguir lo
que desean, no aceptan un esfuerzo desmedido, salvo que sea algo que realmente
los motiva o les promete un desarrollo, el trabajo es aquello que le permite llegar a lo que quiere,
la libertad personal y el placer. Por eso, repiensan su empleo cada tanto y
están dispuestos a cambiarlo si no cubre sus expectativas.
Buscan del trabajo un ambiente laboral que les presente un desafío y que
los divierta. Quieren autonomía, además de diálogo abierto y constante. Cuando
diferentes tipos de personas integran una misma comunidad dentro de la empresa,
han tenido que atravesar procesos que suponen una integración y una adaptación,
es posible que esto haya ocurrido anteriormente cuando se encontraron las
generaciones anteriores en el mundo del trabajo, cuando los jóvenes ingresan a
una organización, las generaciones mayores ya han estado coexistiendo entre
ellos durante cierto tiempo. Las diferencias que podrían existir en un
principio entre un Tradicional, un baby Boomer y un Generación X tienden a
suavizarse y a hacerse menos notables gracias a la convivencia, es decir que
tal vez con el tiempo estas diferencias tan notables entre las nuevas generaciones
logren en un tiempo suavizarse y lograr este equilibrio, que pudo ser el
resultado de una auténtica integración o de una mera adaptación para los nuevos
y los que ya estaban en la organización.
Los Y, manejan en la mayoría de
los casos la tecnología mejor que los mayores, buscan respuestas inmediatas,
quieren y necesitan de la comunicación en el ámbito del trabajo, requieren que
su superior les indique cómo están haciendo las cosas, y no solo les marquen
las cosas que hacen mal, sino que se les reconozcan sus logros, esto es muy
importante a la hora de trabajar con ellos, ya que recientes estudios reflejan
que una buena comunicación y feedback con su superior es más motivador que un
sueldo para esta generación.
Esta generación no respeta como
“normal” las escalas jerárquicas, y apuesta más por organizaciones más
horizontales, prefieren una comunicación más bien informal, y es importante
marcar aquí las reglas de cómo comunicarse por ejemplo ante un cliente,
proveedor o jefe, ya que lo que es “normal” para una generación, evidentemente
no lo es para la otra.
Las generaciones mayores suelen
percibir que las generaciones más jóvenes son desleales. Los jóvenes sienten la
necesidad de tener en cuenta sus propios intereses y están menos dispuestos a
entregar sus vidas a una empresa. Mientras que las generaciones mayores
tienden a estar motivadas por el trabajo en sí, los jóvenes a menudo buscan una
mayor orientación, retroalimentación y reconocimiento. Los líderes tienen que
darse cuenta de lo importante que es el reconocimiento, pero las generaciones
más jóvenes deben ser conscientes de que no lloverán las alabanzas.
Para trabajar con ellos: darles variedad, oportunidad de
establecer prioridades, retroalimentación constructiva constante, entender que
requieren tiempos para sus intereses personales, por lo cual generar un
balance, compensación, conocer sus intereses personales, tratarlos con
igualdad, olvidar roles de género, proveer programas de capacitación o
desarrollo.
Una situación complicada, es mejor resolverla a tiempo.
Una de las sorpresas de la vida diaria en el lugar de trabajo es
encontrarse muchas veces en conversaciones o alguna discusión complicada, ya
sea con un jefe, un compañero, un empleado o hasta un cliente o proveedor.
Si bien preferimos evitar esas
relaciones difíciles, así como también preferimos evitar otras incomodidades,
llegando a que estas relaciones se catalizan luego en sentimientos negativos
como la frustración, el fastidio y la rabia.
Pero ¡ojo!, ignorar esas
relaciones a menudo empeora las cosas, la discrepancia y el daño no abordados,
características clave de toda confrontación, puede drenar la energía, reducir
la productividad del equipo y arruinar las relaciones en el trabajo.
También debemos de tener en
cuenta que los malentendidos y los conflictos son parte de las relaciones
humanas. Resolver una interacción personal difícil es algo que casi siempre se
puede hacer, incluso fortalecer las relaciones en el proceso, pero tengamos en
cuenta que todos somos seres sociables, que queremos entendernos, vivir y dejar
vivir, e incluso, cuando estamos en contacto con nuestras aspiraciones más
nobles, incluso queremos ayudar a otros.
Antes de empezar a resolver
problemas, debemos tener en cuenta que hay ciertas barreras, las que nos
impiden lidiar con el conflicto, a continuación las detallaremos, como podrán
ver son “típicas” y más de uno se sentirá identificado, ya que todos, en algún
momento las pensamos. Para aquellos que ocupan posiciones de liderazgo,
tengamos en cuenta qué parte de su trabajo consiste en reconocer cuando las
necesidades de los empleados no se encuentran satisfechas, lo que puede dar
como resultado un conflicto, por lo tanto con ignorarlo solo lograremos
empeorar la situación, además si el jefe no lo hace, ¿entonces quien lo hará?.
Barreras típicas que impiden
lidiar con las relaciones difíciles: (primero detallaremos cada barrera y a
continuación de cada una un enfoque proactivo para remover cada una)
Temor al conflicto interpersonal: Reconocer que si bien el
conflicto puede ser desagradable, también es parte de la vida, enfocarse en los
resultados positivos de abordar el conflicto.
Incapacidad de reconocer que tenemos un problema con otra persona en el
trabajo: tomar nota de la calidad de las relaciones en el trabajo,
preguntarse qué relaciones parecen tensas, frustrantes o improductivas, pensar
en reconocer que estas relaciones están dañadas por interacciones difíciles.
La creencia de que una relación difícil es culpa de alguien más:
reconocer nuestro rol en la dificultad, identificarlo que puede hacer para
mejorar la situación.
La convicción de que las otras personas no cambiarán, incluso si
tratamos de mejorar la situación: recordarse a sí mismo que no está
tratando de cambiar a la otra persona, más bien, lo que deseamos es alterar la
forma en que interactúa y esto puede cambiarse modificando nuestra propia
conducta.
El deseo de aceptar el statu quo por que no está listo para manejar el
resultado de la situación: evaluar si los riesgos de la interacción difícil
valen los beneficios de mejorar la situación. Si es así, es mejor intentarlo.
La creencia de que el problema se resolverá solo, este es muy
típico, ¿no?, en este caso es preciso recordar que la mayoría de los problemas
no se resuelven solos.
En el momento de encarar el
dialogo para resolver el conflicto, es recomendable enfatizar en las
similitudes, en intereses comunes, formación, gustos, familia, etc. También es
recomendable ajustarse a los gestos, postura corporal y forma de hablar de la
otra persona. La empatía, ponerse en el lugar del otro y la conexión permiten
mayores niveles de confianza y comodidad en la relación.
Seguiremos abordando más sobre
este tema, que es muy interesando y que nos aporta a todos herramientas para
trabajar en mejorar las relaciones.
LA IMPORTANCIA DE LA TOMA DE DECISIONES
La toma de
decisiones es esa complicada acción que nos requiere muchas veces de pensar,
pensar y pensar, analizar, armarnos e imaginarnos una situación, buscar
alternativas, exponernos, triunfar, fracasar, ser cuestionados, ser criticados
o ser reconocidos, o parte de cada una de ellas, es importante y aún más en
determinados puestos o roles la toma de decisiones, y aunque es una tarea
compleja, es muy significativo tomar una posición protagónica a la hora de
decidir.
A andar se
aprende andando. A nadar se aprende nadando. Pero a tomar bien las decisiones
no se aprende sólo tomando decisiones. Se aprende a decidir cuándo se interiorizan
unos principios básicos…
Algunos de
estos principios pueden parecer muy básicos y elementales, pero son justamente
las cosas obvias las que muchas veces no se tienen en cuenta y conducen a
decisiones ineficaces.
Nuestras
vidas y también las empresas o instituciones de las que formamos parte
dependen de dos factores: las decisiones que tomamos y el entorno
externo. El entorno externo son todas aquellas circunstancias que nos
rodean y sobre las que no tenemos ningún control, no tenemos manera de
influir sobre ellas.
Algo
distinto sucede con esas otras circunstancias que nos acompañan en la vida y
sobre las que sí tenemos posibilidad de influir. Sobre algunas
tendremos control total y sobre otras simplemente podremos influir en
cierto grado. Controlamos o influimos sobre todas esas circunstancias
mediante las decisiones que tomamos. Es por esto que lo que en el futuro sea
nuestra vida dependerá de las decisiones que adoptemos a lo largo del
tiempo, porque tomando decisiones es como influimos en la realidad.
Podemos
decir que nuestra historia personal es la historia de las decisiones tomadas, y
que nuestro futuro —que está condicionado por aquellas que ya hemos
tomado- lo vamos forjando a través de las futuras decisiones. De ahí la
importancia de la toma de decisiones en la vida de las personas, ya
que en último término cada uno es lo que decide ser. De hecho, tomar decisiones
es la actividad más importante que realizamos las personas. En el ámbito
empresarial, es el acto directivo fundamental, porque un directivo lo es en la medida que decide.
A la
decisión siempre va ligada la posibilidad del error. Hay personas que
tienden a no tomar decisiones porque tienen miedo a equivocarse, y dejan
que las circunstancias decidan por ellas, abandonando así
el control de su propia existencia.
Las personas
de éxito también han tenido desventuras. Personas consideradas como grandes
empresarios acumulan también en su historial fracasos. El éxito muchas
veces es fruto del fracaso. Tener éxito consiste en levantarse ocho
veces, si nos caímos siete. Si no probamos no podemos ganar.
Algunos
principios de la toma de decisiones que mencionan algunos autores son los
siguientes:
En primer
lugar, debemos preocuparnos más por decidir que por atinar, no todas las
decisiones que tomemos van a dar excelentes resultados, es por ello que debemos
enfocarnos en decidirnos por una alternativa. Luego debemos centrar nuestros
objetivos, el saber a dónde queremos llegar nos centrará a tomar la decisión
más adecuada. De allí parte el plantearnos alternativas que sean reales para
que las mismas puedan ser aplicadas y desarrolladas. En cuarto lugar debemos
ser objetivos, no autoengañarnos, debemos ser conscientes cuando una
alternativa no es la mejor, buscarle el cuestionamiento más que avalarlas por
el simple hecho de salir del paso. Además, es propicio que la información
irrelevante se descarte, ya que ésta hace perder tiempo y dinero si no nos
centramos en la información que de verdad reduzca el problema.
Muchos le
tienen miedo al no saber que vendrá después, así que uno de los principios es
el aceptar y saber cómo manejar la incertidumbre, crear posibles escenarios y
buscar la mejor decisión para cada uno. Es importante también ser creativos,
buscar varias alternativas y no aceptar la primera que sale a la luz. Toda
decisión tiene su consecuencia y se deben aceptar una vez que se hayan tomado.
Después que la decisión ha sido tomada es importante realizar un seguimiento
sobre su cumplimiento, tener la posibilidad de reflexionar sobre qué resultados
se han obtenido y para esto es necesario medir en la medida que sea posible, si
se puede con números, con satisfacción, simplemente preguntando, y dejar
abierta la posibilidad a realizar cambios y mejoras.
Resumiendo:
•
A decidir bien no se aprende sólo tomando
decisiones. Se aprende cuando se siguen unos principios básicos.
•
Acostúmbrate a decidir activamente, porque si no lo
haces cada vez te costará más hacerlo.
•
Admite que puedes equivocarte —somos seres humanos —,
para concederte la posibilidad de acertar.
•
Sé consciente de que no puedes resolver todos los
problemas que se te plantean.
·
Ten la mente abierta para sugerencia y cambios de
planes si hacen falta, sin perder tu punto de vista o criterio.
·
Tan importante como la toma de decisiones es el
seguimiento de los resultados y el análisis de
los mismos.
Bibliografía: “Iceberg a la vista: principios para la toma de decisiones sin hundirse de Miguel Ángel Ariño y Pablo Maella”
Capacitación interna, un desafío con muchos puntos a favor
Como bien sabemos en la
actualidad se demanda que los empleados sean capaces de hacer más tareas, y en
muchos casos, de distinto orden de las que tradicionalmente realizaban, el
mismo sistema exige que aún puestos que hasta hace unos años era muy
operativos, hoy se complementen con algo administrativo, un poco de gestión,
manejo de números, habilidades sociales (comunicación, presentación, escucha),
conocimientos de calidad, cumpliendo normas de seguridad, poco a poco, eso que
parecía lejanos en nuestra región, de un tiempo a esta parte se viene
escuchando más y más. Las empresas deben pensar en cómo dar respuesta a las
demandas de brindar, procesar y manejar mayor información.
En este proceso de búsqueda de
mejorar en forma permanente, la formación de las personas cobra un valor
estratégico, en este sentido tanto quienes están a cargo de las empresas, como
liderando un equipo de trabajo pueden trabajar desde el aporte en formación
para mejorar el presente y tratar de ayudar a construir un futuro en el cual
los recursos humanos de la empresa estén formados y preparados para superarse
continuamente.
Esto sin dudas no es sencillo, no
solo se requiere de dinero para hacer frente a las capacitaciones, también se
necesita de tiempo, tanto para la planificación como para la asistencia a los
cursos / talleres / seminarios de formación, sumado a esto muchas veces la
educación para adultos resulta compleja, en las organizaciones suelen existir
diversos niveles de formación formal entre los empleados lo cual se complejiza
armar un grupo uniforme… pero todo esto no debe desanimarnos a apostar por la
formación del personal.
La formación o capacitación,
salvo raras excepciones, es tomada como un beneficio, sobre todo para las
nuevas generaciones que se sienten motivadas a conocer y desarrollar nuevas
habilidades y conocer nuevos temas, a su vez la empresa debe alinearla con las
necesidades que tenga, por ejemplo: aquel puesto que hasta hace un tiempo se veía
perfecto llevando el registro básico en un cuaderno, para el año 2013 puede
quedar obsoleto, y tal vez podemos ser más eficientes con el uso de una
tecnología y para esto es necesario capacitar a las personas; o bien una persona que pasa a ocupar un
puesto con personas a cargo sería adelantarse un paso prever las necesidades
que vaya a tener y brindarle herramientas de liderazgo, o bien podemos instruir
al personal en medidas de seguridad con las que la empresa trabaja, o preparar
la bienvenida de nuevos empleados con una capacitación sobre la empresa, o
formar al personal que tiene trato con el cliente acerca de cómo tratarlo, y
así muchísimos ejemplos más.
La formación puede ser externa, o
bien podemos apelar a la capacitación interna, este es un recurso que hasta
hace unos años se reservaban solo las grandes empresas, sin embargo con algo de
planificación y con el personal idóneo para realizarla tiene muchos aspectos a
favor; además se está extendiendo el concepto de e-learning, que permite a los
empleados administrar sus propios ritmos de estudio y horas de trabajo según
les convenga.
La capacitación externa tiene
como ventaja la posibilidad de compartir con un externo realidades diferentes,
y siempre es enriquecedor, por su parte la capacitación interna es más
económica, y se trabaja sobre la realidad de la empresa, yendo directamente al
grano, además la confianza y conocimiento previo de los asistentes permite
mayor fluidez, sumado a que agrega reconocimiento e integración entre quienes
realizan los cursos.
La responsabilidad del instructor
interno va más allá del aula, su labor no se limita a transmitir conocimientos
sino a generar aprendizajes. Un instructor exitoso es aquel que logra comunicar
bien su mensaje, desencadena procesos de aprendizaje y mejora la productividad
de cada uno de los asistentes
Veamos un ejemplo que se lleva a
cabo en la empresa Berardo Agropecuaria SRL desde hace unos meses, en la cual
han decidido apostar al desarrollo del personal de varios puestos
administrativos, para no quedarse simplemente en que los colaboradores puedan
realizar su tarea puntual, sino en brindarles nuevos y mayores conocimientos de
informática para que puedan ellos mismos elaborar informes, planillas, notas,
cálculos; logrando así un manejo integral, generando una mayor independencia y
aprovechando el potencial tanto de quien hoy instruye a los alumnos, Gabriel
Pérez, como de quienes asisten a las 3 clases que se realizan semanalmente en
la empresa durante la jornada laboral (Roberto, Ricardo, Javier, José, Maximiliano).
En palabras Ricardo quien nos
comenta: “La capacitación interna es de gran utilidad. Es muy bueno poder
capacitarse para poder sumar en lo que corresponde al trabajo individual y también al grupal porque
cuando la persona suma herramientas o las perfecciona eso lo hace crecer y
ser más útil para el equipo de trabajo.
Hay muchas empresas que crecen, pero son muy pocas las que se desarrollan y una
forma de desarrollarse es capacitando al personal, mas importante me parece
porque la capacitación la da un compañero de trabajo que también le pone mucha
responsabilidad y ganas al armado de clase.”
Para terminar la idea, las
capacitaciones internas son de suma importancia, ya que en ellas se trasladan
conocimientos, procedimientos y habilidades propias de la empresa y de sus
productos o servicios. Como empresa es sumamente positivo aprovechar al máximo el potencial de estas
capacitaciones asegurándose de que los siguientes puntos estén cubiertos y
reciba los beneficios de una capacitación de calidad: (Material actualizado,
capacitador con competencias instruir y corroborar de que los conceptos
enseñados sean aprendidos y utilizados).
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