Como bien sabemos en la
actualidad se demanda que los empleados sean capaces de hacer más tareas, y en
muchos casos, de distinto orden de las que tradicionalmente realizaban, el
mismo sistema exige que aún puestos que hasta hace unos años era muy
operativos, hoy se complementen con algo administrativo, un poco de gestión,
manejo de números, habilidades sociales (comunicación, presentación, escucha),
conocimientos de calidad, cumpliendo normas de seguridad, poco a poco, eso que
parecía lejanos en nuestra región, de un tiempo a esta parte se viene
escuchando más y más. Las empresas deben pensar en cómo dar respuesta a las
demandas de brindar, procesar y manejar mayor información.
En este proceso de búsqueda de
mejorar en forma permanente, la formación de las personas cobra un valor
estratégico, en este sentido tanto quienes están a cargo de las empresas, como
liderando un equipo de trabajo pueden trabajar desde el aporte en formación
para mejorar el presente y tratar de ayudar a construir un futuro en el cual
los recursos humanos de la empresa estén formados y preparados para superarse
continuamente.
Esto sin dudas no es sencillo, no
solo se requiere de dinero para hacer frente a las capacitaciones, también se
necesita de tiempo, tanto para la planificación como para la asistencia a los
cursos / talleres / seminarios de formación, sumado a esto muchas veces la
educación para adultos resulta compleja, en las organizaciones suelen existir
diversos niveles de formación formal entre los empleados lo cual se complejiza
armar un grupo uniforme… pero todo esto no debe desanimarnos a apostar por la
formación del personal.
La formación o capacitación,
salvo raras excepciones, es tomada como un beneficio, sobre todo para las
nuevas generaciones que se sienten motivadas a conocer y desarrollar nuevas
habilidades y conocer nuevos temas, a su vez la empresa debe alinearla con las
necesidades que tenga, por ejemplo: aquel puesto que hasta hace un tiempo se veía
perfecto llevando el registro básico en un cuaderno, para el año 2013 puede
quedar obsoleto, y tal vez podemos ser más eficientes con el uso de una
tecnología y para esto es necesario capacitar a las personas; o bien una persona que pasa a ocupar un
puesto con personas a cargo sería adelantarse un paso prever las necesidades
que vaya a tener y brindarle herramientas de liderazgo, o bien podemos instruir
al personal en medidas de seguridad con las que la empresa trabaja, o preparar
la bienvenida de nuevos empleados con una capacitación sobre la empresa, o
formar al personal que tiene trato con el cliente acerca de cómo tratarlo, y
así muchísimos ejemplos más.
La formación puede ser externa, o
bien podemos apelar a la capacitación interna, este es un recurso que hasta
hace unos años se reservaban solo las grandes empresas, sin embargo con algo de
planificación y con el personal idóneo para realizarla tiene muchos aspectos a
favor; además se está extendiendo el concepto de e-learning, que permite a los
empleados administrar sus propios ritmos de estudio y horas de trabajo según
les convenga.
La capacitación externa tiene
como ventaja la posibilidad de compartir con un externo realidades diferentes,
y siempre es enriquecedor, por su parte la capacitación interna es más
económica, y se trabaja sobre la realidad de la empresa, yendo directamente al
grano, además la confianza y conocimiento previo de los asistentes permite
mayor fluidez, sumado a que agrega reconocimiento e integración entre quienes
realizan los cursos.
La responsabilidad del instructor
interno va más allá del aula, su labor no se limita a transmitir conocimientos
sino a generar aprendizajes. Un instructor exitoso es aquel que logra comunicar
bien su mensaje, desencadena procesos de aprendizaje y mejora la productividad
de cada uno de los asistentes
Veamos un ejemplo que se lleva a
cabo en la empresa Berardo Agropecuaria SRL desde hace unos meses, en la cual
han decidido apostar al desarrollo del personal de varios puestos
administrativos, para no quedarse simplemente en que los colaboradores puedan
realizar su tarea puntual, sino en brindarles nuevos y mayores conocimientos de
informática para que puedan ellos mismos elaborar informes, planillas, notas,
cálculos; logrando así un manejo integral, generando una mayor independencia y
aprovechando el potencial tanto de quien hoy instruye a los alumnos, Gabriel
Pérez, como de quienes asisten a las 3 clases que se realizan semanalmente en
la empresa durante la jornada laboral (Roberto, Ricardo, Javier, José, Maximiliano).
En palabras Ricardo quien nos
comenta: “La capacitación interna es de gran utilidad. Es muy bueno poder
capacitarse para poder sumar en lo que corresponde al trabajo individual y también al grupal porque
cuando la persona suma herramientas o las perfecciona eso lo hace crecer y
ser más útil para el equipo de trabajo.
Hay muchas empresas que crecen, pero son muy pocas las que se desarrollan y una
forma de desarrollarse es capacitando al personal, mas importante me parece
porque la capacitación la da un compañero de trabajo que también le pone mucha
responsabilidad y ganas al armado de clase.”
Para terminar la idea, las
capacitaciones internas son de suma importancia, ya que en ellas se trasladan
conocimientos, procedimientos y habilidades propias de la empresa y de sus
productos o servicios. Como empresa es sumamente positivo aprovechar al máximo el potencial de estas
capacitaciones asegurándose de que los siguientes puntos estén cubiertos y
reciba los beneficios de una capacitación de calidad: (Material actualizado,
capacitador con competencias instruir y corroborar de que los conceptos
enseñados sean aprendidos y utilizados).

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